El té verde es una de las bebidas más saludables del mundo. Según una antigua leyenda china, el té llegó a nuestros hábitos de bebida por accidente.

La leyenda dice que el emperador chino Shen Nung estaba paseando y cargando una taza de agua caliente cuando sopló el viento y sacudió el árbol.

Las hojas de té silvestre cayeron en la taza y le dieron al agua un agradable aroma, sabor y color dorado.

El té pasó de ser un medicamento a convertirse en una costumbre cotidiana. Hoy en día, es una de las bebidas más consumidas en el mundo.

Hay muchos tipos de té, pero el té verde es probablemente el más conocido. Proviene de la planta Camellia Sinensis y se produce con una oxidación mínima.

Un hecho menos conocido es que el té amarillo, verde, oolong, negro y pu’er provienen de la misma planta.

Aunque provienen de la misma planta, tienen diferente sabor, color y olor.

Una de las cosas que diferencia a unos de otros es el nivel de oxidación.

De los mencionados anteriormente, el té verde es el té menos oxidado.

Sus beneficios para la salud, su aroma específico y su sabor a hierba lo hicieron popular en todo el mundo.

El té verde recorre un largo viaje desde la etapa uno hasta que llega a nuestras tazas.

Consulte la infografía a continuación y descubra las etapas de la producción de té verde, desde la cosecha y el procesamiento hasta el empaque y el etiquetado, hasta que se consume.

Té verde: de la cosecha a la taza